Rusia conquista su primer título mundial femenino por equipos

[Si hay algo mejor que el hecho de que se celebren Mundiales, Europeos o Juegos Olímpicos de gimnasia, es que Víctor nos ofrece sus crónicas. :D]

Foto: Patrick TowerBuenas noticias para la gimnasia artística femenina: las rusas no sólo han vuelto sino que, en Rotterdam, lo han hecho para inaugurar su palmarés en los Campeonatos del Mundo como república independiente. La gimnasia rusa no lograba un éxito de este calibre desde los tiempos de la URSS, y esta noche han reeditado —en parte— esos tiempos gloriosos al ganar por delante de Estados Unidos y de China. Buen regalo para Ksenia Semenova, que cumplía 18 años.

Ha sido una final, por supuesto, con sus fallos, aunque menos que en otras ocasiones, en la que Rusia, liderada por una magnífica Aliya Mustafina, ha superado apenas por dos décimas a las norteamericanas y por seis a las chinas, que no han podido confirmar su hegemonía por equipos conseguida en los últimos JJ.OO. Una victoria merecida por el simple hecho de ser las que mejor nivel han demostrado en el conjunto de los cuatro aparatos.

De todos modos las ex soviéticas todavía tienen aspectos que pulir, como los nervios y la concentración en las asimétricas. Rusia, en salto, terminó la primera rotación claramente por delante —nueve décimas— de sus otras dos máximas rivales; pero en la segunda, cuando se enfrentaron al aparato “de los vuelos”, sufrieron un descalabro que por poco les cuesta el oro.

Anna Dementieva se fue al suelo tras intentar un Tkachev, mientras que Tatiana Nabieva corrió la misma suerte pero por partida doble. Sólo Mustafina, la mejor gimnasta hasta la fecha de todas las que han pasado por el pabellón, realizó un ejercicio acorde a lo que se esperaba del equipo.

Resultado de la segunda rotación: las chinas, pese al “patinazo” de Jiang Yuyan, no sólo recuperaron todo lo perdido, sino que las adelantaron prácticamente por un punto. Admirable, como siempre, fue el ejercicio de He Kexin. EE.UU, por su parte, aparecía sigilosamente tras pasar por las asimétricas y la barra.

Rumanía, todavía lejos

Por detrás, las rumanas intentaban llegar hasta la zona de medallas, pero a las chicas que Octavian Belu vuelve a supervisar, todavía les falta bastante para pensar, siquiera mínimamente, en reverdecer viejos laureles. A mitad de la competición ya estaba claro que las medallas se las iban a repartir los equipos anteriormente citados, mientras que las rumanas iban a terminar encabezando con comodidad el resto del pelotón. Así ocurrió, por delante de Japón, Australia, Gran Bretaña e Italia.

En la tercera rotación China comenzó a perder el oro en el que, teóricamente, era otro de sus mejores aparatos, la barra. Allí Huang Qiushuang y Sui Lu cometieron sendos fallos que propiciaron que las orientales hicieran su peor actuación conjunta de la tarde, con lo que Rusia se les acercó hasta casi décima y media. Estados Unidos, con un suelo ciertamente deficiente, se alejaba de forma casi definitiva, a dos puntos de las chinas.

Estados Unidos, a punto de remontar

Pero a las americanas les quedaba su mejor baza, el salto. Con una media de más de quince puntos —destacando el 15,600 de la reaparecida Alicia Sacramone—, aprovecharon los nervios de China en el suelo. Éstas no anduvieron desastrosas, pero su irregular actuación hizo que las estadounidenses terminaran por superarlas con relativa comodidad.

Las americanas estuvieron a punto de consumar la “machada” con el oro, porque a las rusas también se las vio excesivamente nerviosas y conservadoras. El título estaba en manos de Mustafina, a quien le bastaba algo menos de 14,500. Aliya sintió un poco la presión, pues aunque había bordado su ejercicio de suelo en las rondas preliminares al son de “Hijo de la luna”, de Mecano, en la última diagonal de la final sacó fuera un pie que muchos creían que les iba a costar el oro. Pero, por fortuna para ellas, no fue así por un par de décimas.

Rusia celebró con alborozo el campeonato; no era para menos. Las consideradas en su día como herederas de la gran Unión Soviética se han hecho, 17 años después de comenzar a competir como república independiente, con su primer oro como equipos, contando Campeonatos del Mundo y Juegos Olímpicos. Una excelente nueva para el mundo de la gimnasia; aunque si quieren permanecer con seguridad luchando por los títulos deberán hacer hincapié en mejorar lo antes mencionado.

Pueden descargarse los resultados de la final femenina por equipos a través del enlace.

http://www.youtube.com/watch?v=B7ZfaGLIcJQ

Para terminar, la consabida mención a TVE por hacer “peligrar” la retransmisión en directo de Teledeporte por emitir un partido de tenis correspondiente a un torneo de poca monta —y, encima, en el que no había españoles—; y también un consejo a la televisión holandesa: después de lo de hoy, despidan a su realizador cuanto antes, por favor, o como mínimo denle un serio toque: no se puede uno detener en planos absurdos cuando sigue la competición en otros aparatos.

Mañana, la final por equipos masculina a partir de las 17:00, también en Teledeporte.

6 respuestas a “Rusia conquista su primer título mundial femenino por equipos”

  1. Yo también estoy FELIZ porque Rusia ha ganado la final por equipos.
    Comparto también contigo en que tienen que mejorar en algunos aspectos: principalmente solidez en la ejecución (dos caídas en un ejercicio simplemente no son aceptables) y en limpieza (algo que no pensaba que se pudiera reprochar a un equipo ruso, heredero de la gran tradición soviética) que ha sido claramente sacrificada en aras de tener una mayor dificultad (que ahora se valora muchísimo aunque los elementos no se terminen de realizar con pulcritud). Seguro que lo consiguen.
    Discrepo contigo en que la mejor gimnasta hasta ahora es Mustafina (que me encanta, por supuesto y además se ha revelado como una fantástica líder): mi prefe es ANA PORGRAS (poesía en movimiento).

    1. No sé si habéis visto los ejercicios de las rusas en la calificación: dificultad y ejecución a niveles estratosféricos (menos Semenova, que no tuvo su día). En la final por equipos bajaron un poquito, pero es que resulta muy difícil mantener el ritmo a ese nivel.

      A mí también me gusta Porgras, hacía tiempo que una rumana no me “encantaba”, pero concuerdo con Víctor. La dificultad de Mustafina es muy superior en general y se las arregla para clavarlo todo en suelo y hacer sus asimétricas como si tal cosa, además tiene el doble giro en barra más bonito que he visto en mucho tiempo. Y ahora va a por el salto. A mí, como gimnasta, ver todo eso me provoca reverencias automáticas. x)

  2. Estoy totalmente de acuerdo con la mención que se hace a Teledeporte, ya que un evento tan importante como es un mundial de gimnasia, pueda peligrar por no retransmitirlo porque a esa hora daban repeticiones de otros deportes o bien por deportes que no participaban españoles. ¡Es una vergüenza!

  3. ¡Hola!
    Soy gran aficionada a este deporte y esta semana me lo he pasado bomba viendo el mundial, aunque comparto la opinión de todos en cuanto a lo mal que ha retransmitido Teledeporte el evento y al realizador holandés que no tenía ni idea, ¡perdiendo planos completos del deportista en acción!

    Mis favoritas siempre han sido las rumanas y no entiendo por qué las están machacando con notas bajas, yo no las he visto tan mal. Me encanta Porgras y me alegra que se haya llevado el oro en barra.

    Con España estamos teniendo mala suerte con lesiones y con la nueva puntuación, no me puedo creer que hayan quedado tan abajo. Les doy ánimos para que en breve vuelvan a demostrarnos que tenemos escuela y que un día fueron las grandes detrás de los grandes.

    No me parece muy justo que una gimnasta que ha fallado en barra se lleve un bronce en el AA, el caso de R. Bross, buena gimnasta por cierto, ¡eso en los años 90 no pasaba! Debe de ser el nuevo código.

    Y para acabar, decir que no me puedo creer que Chusovitina, que tiene un año menos que yo, aún esté en la alta competición! ¡Si la vi en los JJOO de Barcelona! ¡Y ha llovido un ratito!

    Un saludo.

    1. Hola Lourdes:
      A las rumanas les pasa un poco como a las españolas: sus notas de dificultad en general son bajas respecto a las de sus principales competidoras y así no pueden conseguir notas altas.
      A mí Chusovitina me inspiró para volver a la gimnasia (salvando las distancias), yo la vi por primera vez (por la tele, claro) en Indianápolis. No presentó en la calificación los dos saltos necesarios para acceder a la final de este Mundial, pero aún así fue la nota más alta para su equipo en barra de equilibrio. Chusovitina dura y dura. ;)

  4. “Cate” que me doy a mí mismo: cuando fueron los Europeos dije que, pese a la victoria de Rusia, EEUU y China no debían temer por su supremacía mundial en la categoría femenina (las rusas no me convencieron ni aún ganando, jejeje); pues bien, se ve que de adivinador no tengo mucho futuro ;-).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.