Entrevista a Roxana Popa

[An English version of this interview can be read at Arabian Punch Front]

La gimnasta española de origen rumano Roxana Popa nos ha concedido una entrevista en la que nos habla de varios aspectos de su vida, su relación con la gimnasia artística y la situación actual de sus lesiones.

Roxana Daniela Popa Nedelcu nació el 2 de junio de 1997 en Constanza, Rumanía. Como sénior fue campeona de España en los años 2013 y 2014 y ha participado en los Europeos de 2013 y 2014 y en los Mundiales de 2013, 2014 y 2015. Fue campeona del Memorial Blume en 2014 y bronce en la Novara Cup de 2015. Una lesión a pocos meses de Río 2016 truncó sus aspiraciones por acudir a esos Juegos Olímpicos.

Roxana Popa en los Mundiales de Glasgow 2015. Foto: Sports Visuals.
Roxana Popa en los Mundiales de Glasgow 2015. Foto: Sports Visuals.

Le enviamos nuestras preguntas antes de su última operación de rodilla y nos las respondió justo después de la operación. Agradecemos enormemente que haya respondido con tanta franqueza a todas las preguntas para que todos conozcamos mejor su punto de vista en su andadura por este deporte. Le deseamos lo mejor para el futuro.

Saludos, Roxana. Muchas gracias por responder a nuestras preguntas. ¿Nos puedes comentar cómo empezaste a hacer gimnasia?

Empecé a los 4 años. Era una niña muy hiperactiva que solía escalar los muebles por casa, saltar y corretear sin parar. Mi madre hizo rítmica y por eso mismo se dio cuenta de que necesitaba descargar esa energía, y no precisamente en la misma modalidad que ella, por eso me llevó al gimnasio en el que estuve entrenando durante unos dos años.

Al llegar al gimnasio, el entrenador (Ciprian Cretu) dijo que era muy pequeña y yo al oírlo me puse a llorar, y no sé en qué orden sucedió, pero según me contó mi madre, yo empecé a subir una cuerda que había en la sala mientras ellos hablaban y al verme el entrenador dijo que me quedara esa tarde. Al acabar el entrenamiento, les dijo a mi padres que tenía un talento que se apreciaba claramente, y así empezó todo.

¿Cómo era tu vida en Rumanía?

Sinceramente no recuerdo mucho. Recuerdo que mi padre solía trabajar en el extranjero, ya que fue general de la armada; estuvo en la marina y cosas por el estilo, y solíamos estar mi hermano y yo con mi madre. Tiempo después mi padre vino a España y al poco tiempo se fue también mi madre, dejándonos a mí con mis abuelos maternos y a mi hermano con mi abuela por parte de mi padre. Tiempo más tarde, cuando ahorraron lo suficiente, consiguieron que viniéramos también nosotros a España en autocar.

¿Cuándo te mudaste a España? ¿Qué fue lo que más te costó a nivel personal? ¿Y respecto a la gimnasia, qué fue lo más difícil de empezar a entrenar aquí? ¿Qué diferencias notaste en las maneras de entrenar de Rumanía y de España?

Vinimos a España cuando yo tenía unos 6 años, por lo cual por los entrenamientos a esas edades no se aprecian cambios. El entrenar no me costó en absoluto. El primer lugar al que fuimos fue al CAR, con la esperanza de poderme quedar entrenando con Jesús Carballo. Llevaba también una carta de recomendación de mi entrenador de Rumanía, pero una vez más era demasiado pequeña, y me mandaron al mejor sitio al que podría ir hasta que cumpliera la edad para prepararme para la categoría júnior, y entonces volver al CAR para iniciar mi carrera gimnástica seriamente. Pero no fue así por diferentes causas que desconozco parcialmente, no me quisieron dejar, y me metieron en la cabeza que el CAR era un sitio horrible, que te pegaban y muchas más cosas, y a día de hoy después de cinco años, casi seis, de estar en el CAR, y después de dos ciclos olímpicos en los que han cambiado las gimnastas, nunca he visto ni he pasado por algo similar. Es más, soy quien soy gracias a ellos.

A nivel personal me costó bastante integrarme en el colegio, no por el idioma sino por los compañeros. Digamos que pasé una Primaria difícil, también por los profesores, que nunca acabaron de entender mi situación; aún no teníamos coche y tenía que coger tres autobuses para llegar al gimnasio todas las tardes, y otros tres para volver a casa, llegando al entreno sobre las 19 y saliendo a las 21, y llegando [a casa] a las 22-23 horas, y entonces dúchate, cena, y haz deberes y más deberes. Siempre me quedaba dormida haciéndolos, y mis padres me los intentaban acabar para no crearme problemas en el colegio… Pero claro, llega el día siguiente, y como los profesores a pesar del esfuerzo de mis padres se daban cuenta de que no los había hecho yo, me arrancaban las hojas y vuelta a empezar.

¿Cómo y cuándo empezaste a entrenar en el CAR?

Llegué al CAR por mi lesión del codo después de que el club responsable de la lesión me dejara tirada, ya no les era útil. La segunda intervención se llevó a cabo gracias a Mª José San Martin (de la RFEG), ella fue la única persona que se implicó en mi caso y consiguió que me viera el Dr. González en la clínica Deyre. Éste se puso en contacto con el Dr. Tabuenca, quien fue mi cirujano, y se estableció el cómo de mi intervención. Después comencé la recuperación en el CAR de Madrid con el apoyo del equipo técnico, y fueron los que aparte de darme una segunda oportunidad para llevar una vida normal me devolvieron a la gimnasia.

¿Cuáles son tus mejores y peores recuerdos hasta la fecha en la gimnasia?

Mis mejores recuerdos… Creo que de todos fue, por una parte, la American Cup; antes de entrar en pista de competición me vino el recuerdo de todo, de que haría unos años estaría retirada, simplemente pensé: “Mira dónde has llegado”, y me puse a llorar, intentando disimularlo, pero lo hice, lo admito. Por otro lado, la primera competición en la que competí después de [la lesión de] mi [ligamento] cruzado, la Novara Cup, al acabar las paralelas. Una vez más me vinieron a la cabeza las palabras de mi madre, las cuales no ha dejado de repetirme desde marzo, cuando tuve la segunda intervención en la rodilla: “Eres fuerte, vamos a salir de esta, lo vas a conseguir”.

Los peores se relacionan con varias cosas, empezando por la segunda operación de mi codo, por cómo pasé la semana ingresada sufriendo la rehabilitación. Al día siguiente de la operación me quitaron la escayola, que me habían colocado con el brazo extendido y con la palma de la mano hacia arriba, y me empezaron a mover el brazo a fuerza. No paraba de llorar y gritar de dolor y de suplicar que pararan, pero era lo mejor para mí. Con eso vino la decepción por parte de toda la gente que me rodeaba (menos por parte de mi familia obviamente), me hizo darme cuenta de que cuando sacan algo de ti sirves, pero cuando no ya te van a dar la patada.

Por otro lado recuerdo las lesiones de Mª Paula Vargas. Me apegué mucho a ella, fue mi modelo a seguir y recuerdo que me dolió verla pasar por ambas lesiones, y el verla cómo salió de las dos me ayudó a afrontar mi lesión de la rodilla.

El último y peor momento podría decir, porque he sido consciente de todo ello, ha sido ver en marzo cómo se me escurrían entre los dedos los JJ.OO. después de tanto tiempo y tantas cosas… Es doloroso.

De todos los sitios en los que has competido, ¿cuál ha sido tu preferido o dónde te gustaría volver a competir otra vez?

American Cup. Siempre ha sido algo con lo que he soñado, me recuerdo viendo las competiciones de pequeña, con la bandera de fondo, y yo diciendo: “Yo quiero estar ahí”.

¿Cuál es tu aparato favorito? ¿Y tu elemento favorito? ¿Qué elemento o combinación te gustaría poder hacer en un futuro?

Mi aparato favorito… Sinceramente si tuviera que elegir sería entre paralelas y suelo. Mi elemento favorito… No sabría decirlo: el doble en plancha en suelo, la diagonal de los tempos… Disfrutaba haciéndolos. En paralelas la salida del doble con pirueta, el shaposnikova… No tengo elementos favoritos como tal. Me gustaría sacar los elementos que un día trabajé, el full-full en suelo, el amanar en salto, el full-full en plancha en paralelas, etc.

¿Eliges tú tu música de suelo? ¿Con qué tipo de música te sientes más cómoda?

Normalmente suelo proponer, buscar y demás. Las últimas músicas me las eligió Sara Bayón, entrenadora del conjunto de rítmica.

¿A qué gimnastas admiras?

No tengo una gimnasta, admiro a muchas que, al igual que yo, tienen su historia, y habiendo pasado por cosas similares una las entiende mejor y aprecia el esfuerzo.

¿Nos podrías explicar los problemas que has tenido en la rodilla? ¿Tendrán que operarte de nuevo? ¿Nos podrías contar por qué y cuánto crees que tardarás en recuperarte?

En diciembre de 2014 me rompí el cruzado en el AMG [Abierto Mexicano de Gimnasia], me operaron y me arreglaron el cruzado, me quitaron un trozo de menisco externo y me cosieron otro en el menisco interno. Empecé a entrenar poco a poco, y en marzo de este año, sin una mala caída, sin un motivo aparente, me rompí el menisco interno, el cual me cosieron. Me volvieron a operar en abril y me quitaron el cacho suelto. Entre unas y otras yo tenía la sensación de que se me salia la rodilla cada vez con más frecuencia y ya hasta al realizar acciones como andar más rápido, o correr, bajar escaleras… Volví a que me viera el Dr. Leyes, nuestro cirujano, y se llegó a la conclusión de que ahí tenía una hiperlaxitud en el cruzado y tenía un pivot bastante considerable. Me hice una resonancia pero no se podía apreciar nada en ella, puesto que lo que usan para sujetar el ligamento era una pieza que provocaba una mancha en la prueba. La única opción que tenía era volver a operarme pero esta vez tendrían que pedir un tendón del depósito de cadáveres. Me han agrandado los túneles, me han pasado el tendón y me lo han atravesado por la tibia para limitarme ese pivot y reducir las posibilidades de que ese movimiento vuelva a rompérmelo. La cirugía salió mejor de lo que esperaban, no hubo complicaciones. Me pasé ingresada bajo observación desde el viernes 14 de octubre hasta el lunes que salí de hospital, y después las dos semanas con la férula en casa. Sobre el tiempo, lo que se busca esta vez es un poco la rigidez, no dejar al tendón coger ese exceso de laxitud, con lo cual la rehabilitación va a ser mucho más lenta y controlada, por lo que el periodo de rehabilitación será más o menos unos 9 meses, y para la alta competición, algo más.

¿Has podido entrenar en estos últimos meses?

No, desde marzo que fue cuando me rompí el menisco y empecé con las malas sensaciones de nuevo.

En general has tenido bastante mala suerte con las lesiones, además del cambio de nacionalidad, etc. ¿Qué te mantiene motivada para seguir haciendo gimnasia?

No es motivación, es saber que tienes que luchar para salir de cada una de ellas, porque cuando maduras gimnásticamente sabes que tarde o temprano te lesionarás. A ningún deportista le gusta lesionarse ni rehabilitarse, sino entrenar, pero sin una rehabilitación en condiciones eso no será posible, por lo cual el amor por el deporte que haces es lo que te hace seguir adelante.

¿Cuáles son tus planes de futuro en la gimnasia? ¿Cuál crees que podría ser tu próxima competición? ¿Crees que podrás participar en el Europeo, ya que además se celebra en Rumanía?

Por desgracia no. Me encantaría, pero no, lo primero es mi rodilla, y mi recuperación es lo más importante. A fecha de hoy ya he perdido lo máximo que podía perder a nivel de competiciones, así que todo puede esperar.

Además de gimnasia, ¿estudias o trabajas en este momento?

Estoy estudiando, ya que el año pasado dejé las clases para preparar los JJ.OO.

¿En algún momento te has planteado competir para una universidad estadounidense o has recibido alguna oferta de becas? ¿Quizás de alguna liga europea? ¿Sigues la gimnasia universitaria de Estados Unidos o las ligas europeas o te gusta algún equipo?

Nunca he pensado en ello, pero sí he visto algunas competiciones, y es una gozada, es una manera muy bonita de llevar tu carrera gimnástica a otro nivel cuando decides apartarte de la élite.

¿Qué quieres hacer cuando dejes la gimnasia?

Sinceramente no lo sé, he pensado mucho en formarme como coreógrafa, es algo que siempre me ha gustado y sería otra forma de seguir en la gimnasia. Aparte de eso, también tengo cosas fuera del entorno pensadas, pero no acabo de decidirme.

¿Qué opinas de la situación de la gimnasia rumana en este momento, de que no clasificasen equipo o de que Cătălina fuese la representante?

Opino que no son unas máquinas. La gimnasia es un deporte en el que puedes perder, y no pasa nada. Me parece una falta de respeto la gente que critica esta mala racha, detrás de la mala suerte de fallar, de no clasificarse, hay muchísimo trabajo por parte de las niñas recién llegadas y sin experiencia, por parte de las veteranas y por parte de los entrenadores. Es deporte, nadie está programado para ganar siempre.

Hemos visto que tienes una malla con tu firma, que además nos encantó cuando la vimos. ¿Sigue a la venta? ¿Quieres facilitarnos un enlace por si alguien quiere comprarla?

¡Sí! Salió recientemente un segundo maillot, la verdad es que Gimar Gym ha hecho un gran trabajo. Sonará raro… Pero lo quise tener hasta yo jajaja. Lo tienen en su página oficial, aquí: http://www.gimargym.com/home/165-elegance-verde.html

Por curiosidad y porque hemos visto tus snapchats, ¿cuántos gatos tienes?

Tengo 7, sí: 7. Me encantan, para qué mentir. Mis padres trajeron a casa el primer gato que tuvimos, que por desgracia se perdió, pero toooodos los siguientes los llevé yo.

Vemos que publicas a menudo en redes sociales. ¿Interactúas mucho con las personas que te siguen?

Sí, siempre que puedo. La verdad es que no suelo mirar los mensajes pero cuando lo hago siempre intento contestar. Siempre he intentado dar a la gente la idea de que no me va a molestar que me escriban; al revés, me agrada, al fin y al cabo soy una niña normal.

Vamos a traducir esta entrevista al inglés también ya que tienes muchos fans fuera de España, ¿hay algo que les quieras decir?

Poco más de lo que ya se sabe, que gracias por el apoyo recibido estos dos años de todas las partes del mundo.

Y en general, ¿hay algo más que quieras añadir o que nos quieras contar?

Sobre el tema de mi maillot, no se sabe con exactitud, pero dentro de poco tiempo saldrá uno nuevo.

Muchas gracias, Roxana. Te deseamos lo mejor.

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