China gana el oro en la final de equipos masculina una vez más

China GAM Mundial 2011. Foto: Bullit Márquez / Associated_Press

China GAM Mundial 2011. Foto: Bullit Márquez / Associated_PressLa final masculina por equipos de Tokio 2011 —aquella en la que la delegación española cree que mereció estar claramente tras lo realizado en la ronda de clasificación— ha vuelto a cumplir con la “tradición” de los últimos años.

El equipo chino, tras un comienzo un tanto titubeante, se ha hecho otra vez con la medalla de oro, la décima en el total de su palmarés —y novena en los últimos diez campeonatos— por delante de un Japón que se vino abajo en la última rotación, y de Estados Unidos, que a punto estuvo de “birlarle” la plata al combinado anfitrión.

China consumó su remontada en la quinta rotación gracias a la barra; y precisamente ese mismo aparato, el que da y quita a los chicos, fue quien sepultó las esperanzas niponas de dar la vuelta de nuevo a la situación, con dos caídas en la ronda final. El factor de la eliminación por fallos, una vez más, decidió el oro en un gran campeonato.

Las primeras rotaciones situaron a los equipos en función de si pasaban o no por el salto, sin duda el aparato que más puntuación otorga, tanto en la modalidad masculina como en la femenina, en la gimnasia moderna. Ucrania y Corea, gracias a su buen trabajo en el plinto, lideraron en el primer tercio de competición, en el que el japonés Kenya Kobayashi, en caballo con arcos, anticipó en la segunda rotación lo que les acabaría sucediendo a los suyos, con su caída.

Estados Unidos, con la llamada rotación olímpica al igual que Japón, no anduvo demasiado fino en caballo con arcos ni en anillas, exactamente igual que China. Los chinos, sin embargo, fueron tomando posiciones en la tercera rotación, cuando pasaron por el salto. Entonces dominaba Rusia, con un trabajo basado en la sobriedad… y en el paso por el salto, por supuesto (2ª rotación).

En la cuarta ya se confirmó por dónde iba cada equipo. Tres excelentes saltos colocaron a Japón en cabeza y como máximo favorito para el triunfo, toda vez que tanto en paralelas como en barra solían ser de los mejores equipos del mundo. Estados Unidos quedó descartado de la lucha por el oro debido a que Jonathan Horton se “comió” la colchoneta errando el “Dragulescu” en salto; mientras que Corea, tercera provisionalmente, se despidió de la medalla con dos caídas en la barra fija.

Rusia aguantaba ahí, en la segunda plaza, a escasamente media décima de Japón habiendo superado la barra, pero en suelo, en la quinta rotación, sin cometer fallos de consideración sí se mostraron vulnerables. Japón estuvo excepcional en paralelas, pero China anduvo aún mejor en la barra, remontando las cinco décimas que les sacaban los nipones en la cuarta rotación y distanciándose del equipo anfitrión en otras seis. Estados Unidos se acercó al pódium, del que sólo le separaban dos décimas.

Todo parecía que se decidiría por unas escasas décimas –o centésimas- al pasar por la barra Kazuhito Tanaka; pero entonces su hermano Yusuke falló en una de las sueltas y le puso a China el título en bandeja. La desesperación nipona llevó al mejor gimnasta de los últimos años, el bicampeón mundial Kohei Uchimura, a repetir el error de su compañero y a poner incluso en peligro la medalla de plata para los japoneses. El campeón olímpico en suelo, Zou Kai, no perdonó sobre el tapiz y selló un nuevo triunfo de China, mientras que Japón pudo al menos mantener la plata por un margen tan escaso como el de una centésima sobre Estados Unidos.

Los norteamericanos, como era previsible, adelantaron gracias a la barra a Rusia, que no pudo mantener su posición de medalla con sus ejercicios finales en caballo con arcos. Un error inicial de Khorokhordin —el único notorio de los rusos en toda la final— acabó con sus aspiraciones. Quinta fue Ucrania, sexta Alemania —bronce hace un año y tal vez la mayor decepción de 2011—, séptima Corea del Sur y octava Rumanía, lastrada desde la primera rotación por un cero de su gimnasta Berbecar en salto.

Mañana tenemos la final individual femenina, en la que el triunfo debería estar entre Jordyn Wieber y Victoria Komova; y en la que nuestra bicampeona nacional, Ana María Izurieta, a buen seguro que defenderá con todos los honores el pabellón español.

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