Atlanta 96: nuevo diploma para las chicas. El “fenómeno Carballo”

Atlanta 1996Los Juegos del Centenario, aquellos que, según la opinión casi unánime debieron haber sido adjudicados a Atenas, supusieron la confirmación del gran auge que había experimentado la gimnasia española en la cita barcelonesa.

Era difícil igualar el papel de Barcelona 92, por varios factores relacionados con la gran calidad de aquel otro equipo, la condición de locales que poseíamos en Barcelona y también por la desmembración ya llevada a cabo también en el panorama deportivo de los países de la antigua Unión Soviética. En Barcelona 92 todos habían competido aún bajo una misma bandera, la olímpica; pero ya desde el año siguiente aparecieron en las competiciones internacionales las banderas de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, por citar a los más potentes. Es decir, los rivales se habían multiplicado.

Sin embargo, España no se quedó atrás. Progresivamente las hermanas Fraguas fueron emprendiendo el camino de la retirada por diversos motivos, pero en su lugar habían surgido otros nombres. El cuerpo técnico español -Carballo, San José y Guisado- presentaron un equipo compuesto por Joana Juárez, campeona de España en ejercicio, medalla de bronce en suelo en el Europeo celebrado dos meses antes, finalista en el mismo aparato en los dos últimos mundiales (1995 y 1996) y que en el Campeonato de España de 1995 había conseguido un 10, también en suelo; Mercedes Pacheco, campeona de España en 1993 y bronce en el Europeo de 1994 en paralelas; Mónica Martín, campeona de España en 1994 y 1995 y octava en la final del concurso múltiple individual del Campeonato de Europa; Elisabeth Valle, campeona de los Juegos Mediterráneos en 2003 y cuarta en salto en los Mundiales de 1996; Gemma Paz, quinta en suelo en los Mundiales de 1996; Verónica Castro y Diana Plaza.

Una formación más que interesante, pues, que dio la talla, como se esperaba, en la competición por equipos. El séptimo puesto logrado tuvo el mismo valor que el quinto de Barcelona, por la mayor cantidad de países ex soviéticos presentes. Nuestras chicas sólo se vieron superadas por Estados Unidos -show con Kerri Strug en salto incluido-, Rusia -con Khorkina y la “expoliada” en Barcelona Galiyeva-, Rumanía -con gente tan buena como Milosovici, Amanar o Gogean-, China, Ucrania -liderada por la campeona mundial, europea y, días después, también olímpica Lilia Podkopayeva– y Bielorrusia -con la incombustible Svetlana Boguinskaia-, los que debían estar por delante.

http://www.youtube.com/watch?v=Z7Y4TuJkQsE http://www.youtube.com/watch?v=GOnfdQbdJXU

Desgraciadamente a nivel individual no se pudo repetir la sobresaliente actuación de cuatro años antes. Joana Juárez, que optaba a entrar en la final de suelo, se vio apeada de la misma al colocar las manos en el suelo al final de la primera diagonal de su ejercicio en la jornada de ejercicios libres; Gemma Paz se lesionó poco antes de empezar los Juegos mientras entrenaban en el famoso rancho de Bela Karoly en Houston y fue baja; mientras que Mercedes Pacheco, pese a ofrecer un buen nivel en las asimétricas, tampoco pudo entrar en la final de este aparato, ya que ésta estaba muy cara. Sí se clasificaron para la final individual Joana y Mercedes, junto a Mónica Martín, aunque sus papeles no fueron demasiado destacados pese a ofrecernos unos ejercicios de un nivel ciertamente importante. Mónica alcanzó una muy meritoria 17ª plaza, pero Joana y Mercedes no pudieron pasar de la 24ª y la 27ª, respectivamente. Ello, sin embargo, no disminuyó un ápice la brillantez de lo conseguido por todas las gimnastas españolas especialmente en la competición por equipos.

http://www.youtube.com/watch?v=GTOGipDkpEQ http://www.youtube.com/watch?v=b8YhFVYfLHk http://www.youtube.com/watch?v=KsUvX5-eeCI

Pero si destacado y meritorio fue lo realizado por las chicas, la competición masculina fue la que nos deparó a los españoles las emociones más fuertes. Por primera vez desde los tiempos de Joaquín Blume, poseíamos un gimnasta verdaderamente de élite internacional, llamado a hacer grandes cosas. Su nombre, Jesús Carballo , hijo del seleccionador nacional femenino. Su aval: campeón del mundo en barra fija pocos meses antes, en San Juan de Puerto Rico. Las mayores esperanzas de nuestra gimnasia estaban depositadas en este joven madrileño -20 años por entonces- de origen gallego que compitió en la cita del centenario olímpico a título individual.

Todo iba sobre ruedas: clasificado para la final de barra fija y para la de los treinta y seis mejores; actuación destacada en esta última –decimotercero-…

http://www.youtube.com/watch?v=LbbwilgHQ6U http://www.youtube.com/watch?v=uHGElstY6DI

Hasta que se cayó en la primera suelta de su ejercicio el día de la final de su aparato predilecto. Una verdadera pena, porque de no haber fallado -lo normal- Jesús habría conseguido el oro, en una final con nombres tan grandes como Andreas Wecker, Vitaly Scherbo o la nueva y joven estrella de la gimnasia mundial, Alexei Nemov. No obstante, el fallo no fue óbice para que su popularidad disminuyese, al contrario. En adelante él iba a ser el gran abanderado de la gimnasia nacional en las competiciones internacionales, teniendo previsto que fuera Sydney el lugar donde alcanzara sus cotas más altas como deportista en unos Juegos. Lástima que después las lesiones dijeran lo contrario…

Por lo demás, hay que destacar el triplete de Podkopayeva -Mundial, Europeo y Juegos Olímpicos-, el primero desde Ludmila Tourisheva; el triunfo del equipo femenino de Estados Unidos con toda la parafernalia montada después del último salto de la lesionada Kerri Strug; el comienzo de la recta final y de la decadencia definitiva como entrenador del polémico Bela Karoly ; y una anécdota para concluir: los Juegos de Atlanta fueron los últimos de la historia en los que los gimnastas tuvieron que realizar ejercicios obligatorios.

En apenas dos o tres años años tendría lugar el comienzo de la que, hasta la fecha, ha sido la última gran época de la gimnasia española y, al menos para mí, la más brillante de todas.

Fuente de datos: elaboración propia y también la página de Soledad Fernández.
Fuente de imágenes: Youtube.

One Reply to “Atlanta 96: nuevo diploma para las chicas. El “fenómeno Carballo””

  1. Oh, diox mío… Tremendos maillots… Tardé años en recuperarme del trauma. :dead:

    Cuando me enteré ese año de que Boguinskaya seguía vivita y coleando y había quedado plata en los Europeos, ¡qué alegría! El tonto del realizador de Atlanta apenas siguió a Bogui o a Chusovitina… Ni puñetera idea de historia mítica de la gimnasia.

Deja un comentario